martes, 5 de abril de 2011

NIETZSCHE. TAREA VOLUNTARIA.


Responde las cuestiones planteadas en relación con estos dos textos de Nietzsche. La fecha límite para su entrega es el VIERNES día 22 de abril de 2011. De ser satisfactorio el trabajo podréis subir un punto en la nota del examen de evaluación.
  • Texto 1«Inclinémonos ante los hechos consumados: el pueblo es quien ha vencido; los “esclavos”, “el populacho”, “el rebaño”, llamadlo como queráis, si es a los judíos a quien se debe, jamás pueblo alguno tuvo misión histórica más brillante. Fueron abolidos los amos, triunfó la moral del pueblo. Si decís que fue un veneno, fue un veneno saludable. La redención del género humano está en buen camino: todo se judaíza, se cristianiza y se aplebeya a ojos vista.»[Nietzsche, La genealogía de la moral I, Mediodía 1967, p. 24.]1. ¿Qué quiere decir Nietzsche con la afirmación “el pueblo ha vencido”?2. Explica el sentido irónico de la frase “la redención del género humano está en buen camino”.3. ¿Cuál es la diferencia, según Nietzsche entre los “amos” y los “esclavos”?
  • Texto 2«Pero tus animales, ¡oh! Zaratustra saben muy bien quién eres y has de llegar a ser. ¡Mira que eres el que enseña el eterno retorno ‑tal es ahora tu destino! (…) Bien sabemos lo que enseñas: que todas las cosas retornan eternamente y nosotros junto con ellas; y que hemos existido ya eternas veces y todas las cosas junto con nosotros. Enseñas que existe un gran año del Devenir, un monstruo de gran año que, cual reloj de arena tiene que invertirse siempre de nuevo para que transcurra y se consuma de nuevo: ‑De suerte que todos esos años son idénticos en lo más grande y también en lo más insignificante (…).»[Nietzsche, Así habló Zaratustra, Teorema 1985 tomo III, p. 1639.]4. ¿Quién es Zaratustra?5. ¿Qué quiere decir Nietzsche cuando afirma “que existe un gran año del Devenir”?5. Expón el sentido que tiene la tesis del eterno retorno para Nietzsche.

lunes, 4 de abril de 2011

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL


LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

          Europa en 1914

  1.  Está totalmente justificada la denominación “guerra mundial” puesto que se libró en todos los océanos  e implicó a contendientes de todos los continentes. ¿Fue la primera Gran Guerra? 

  2. ¿A qué se debieron sus catastróficas consecuencias? Sin duda no sólo a su extensión global sino también a una combinación entre tecnología militar y la cultura de los pueblos en conflicto. Un buen ejemplo lo tenemos en la guerra submarina. Lo mismo puede decirse de la guerra en el aire

Karl von Clausewitz escribió en el periodo posterior a las guerras napoleónicas que la guerra estaba compuesta por tres aspectos: la política del gobierno, las actividades de los militares y las pasiones de los pueblos.

2     Las potencias europeas en 1914
  
  • Hasta finales del siglo XVIII muchas de las actuales potencias se habían mantenido socialmente homogéneas. Se trataba de sociedades básicamente agrarias dominadas por una aristocracia rural terrateniente y gobernadas por monarquías históricas legitimadas por la Iglesia.

  •  GRAN BRETAÑA: la potencia más rica del mundo pero era más vulnerable que nunca. El dominio de los mares era lo que mantenía unido al Imperio y daba de comer a sus súbditos. La pérdida de dicha supremacía naval era una pesadilla.




Para hacer frente al desafío naval alemán, Gran Bretaña botó en 1907 un nuevo tipo de buque acorazado, el Dreadnought, que revolucionó la industria naval de guerra. Por su velocidad y por su poder de fuego ningún acorazado de la época podía medirse a él. Sin embargo, a partir de su botadura las potencias se lanzaron a construir nuevos barcos siguiendo el modelo del Dreadnought. Los nuevos acorazados aumentaron su tamaño, su velocidad y la potencia y el número de cañones. Se entabló una verdadera "carrera naval" que hizo que a fines de la Gran Guerra fuera un modelo totalmente obsoleto.

  • FRANCIA: en 1801 su población era de 27 millones, la mayor de Europa. En 1910 era tan sólo de 35 millones, cuando en ese mismo periodo de tiempo Gran Bretaña había pasado de 11 a 40 millones de habitantes (La recién unificada Alemania tenía 65 millones). Si bien seguía ejerciendo su dominio en lo relativo a riqueza y cultura, su política interior era muy inestable (el país se hallaba dividido entre los que se habían aprovechado de la revolución y un socialismo en alza). En política exterior ni se olvidaba ni perdonaba la anexión de Alsacia y Lorena por Alemania en 1871, lo cual, a su vez, también se traducía en una dependencia excesiva respecto a Rusia para contrarrestar el creciente poderío alemán.

  •  RUSIA: el gran rival de Gran Bretaña (la expansión de Rusia hacia el sur y al este hacía peligrar la ruta a la India a través de Oriente Próximo), si bien su potencial, que era enorme, se hallaba limitado por el atraso de su sociedad y la ineficacia de su gobierno. A principios del siglo XX los zares gobernaban una población de unos 164 millones, compuesta abrumadoramente por campesinos emancipados de la esclavitud (fue abolida después de la Guerra de Crimea). Sus pilares fundamentales eran: una monarquía absoluta apoyada por una Iglesia ortodoxa y una burocracia inmensa y letárgica. Las elites cultas estaban divididas entre occidentalistas y eslavófilos. Hasta finales del siglo XIX su atención estuvo dirigida en su expansión en Asia, pero tras su derrota contra los japoneses en 1904-05 se volcó hacia el sudeste europeo donde las comunidades cristianas ortodoxas de Grecia, Serbia y Bulgaria habían pedido su apoyo en calidad de hermanos cristianos y eslavos. Y algo similar ocurrió con la población eslava, serbia y croata que formaban parte del Imperio de Austria-Hungría.

  • AUSTRIA-HUNGRÍA: la monarquía de los Habsburgo estaba formada en su totalidad por naciones sumergidas. En 1867 se había formado una doble monarquía al garantizar a los poderosos magiares la semi-independencia en el reino de Hungría, que compartía con los austriacos alemanes tan sólo un  monarca (Francisco José que reinaba desde 1848), un ejército, una secretaría de Hacienda y un ministerio de Asuntos Exteriores. Los magiares se consideraban algo así como una raza superior, gobernando de manera opresiva sobre las minorías eslavas (eslovacos, rumanos y croatas). Por su parte los austríacos gobernaban a los eslavos del norte (checos), del noreste (polacos y rutenos) y del sur (eslovenos y serbios), además de las tierras italianoparlantes de la vertiente sur de los Alpes.

  • ALEMANIA: ante la inoperancia del Reichstag, en estas circunstancias la personalidad del káiser era de suma importancia, y la gran desgracia de Alemania fue encontrar en la persona de Guillermo II ( de la Casa de Hohenzollern) un individuo que personificaba como nadie las tres cualidades que caracterizaban a la elite alemana gobernante: militarismo arcaico (el ejército era socialmente dominante), ambición desmesurada (estaban protagonizando una nueva revolución industrial que les llevará a reclamar el rango de potencia mundial, Weltmacht) e inseguridad neurótica.

  • LAS ALIANZAS RIVALES: Desde 1871 Alemania se veía rodeada de enemigos por todas partes. Consideraba, y con razón, que Francia era irreconciliable. Por consiguiente trato de neutralizarla alentando las ambiciones coloniales que la llevarían al enfrentamiento con Gran Bretaña, y se aseguró de que no encontrase aliados entre las demás potencias europeas uniéndolas a todas en su propio sistema de alianzas. Cosa fácil fue unir a la doble monarquía y a los italianos (TRIPLE ALIANZA que apoyaba las reivindicaciones italianas frente a Francia). Por lo que respecta a RUSIA Bismarck ya se había preocupado de cultivar su amistad vinculándola a su “sistema” mediante una alianza concluida en 1881 y renovada como tratado de Reaseguro en  1887. Por lo que respecta a GRAN BRETAÑA, tener a sus dos principales enemigos naturales, Francia y Rusia, por una potencia central resultaba de su agrado. La única cosa que temí Bismarck, y con razón, era una guerra en los Balcanes entre Austria y Rusia que pudiera desestabilizar una situación tan precariamente establecida. Así en el Congreso de Berlín de 1878 negoció un acuerdo que dividía los Balcanes en dos esferas de influencia entre Rusia y la doble monarquía, concediéndole a esta última una especie de protectorado sobre la provincia otomana norteña de Bosnia-Herzegovina. Este acuerdo duró hasta finales de siglo, luego todo empezó a tambalearse desde el mismo momento en el que los sucesores de Bismarck fueron incapaces de renovar el tratado con Rusia. Así las cosas en 1891 Francia (abundante fuente de inversiones para una Rusia en aras de modernizarse) y Rusia firmaron un tratado, la DOBLE ENTENTE para hacer frente a la TRIPLE ALIANZA. Por su parte los británicos, si bien las relaciones con Alemania habían sido cordiales más que otra cosa, estaban inquietos por la flota que transatlántica que Alemania estaba armando. En consecuencia su respuesta fue el establecimiento de relaciones con Francia en 1904 conocidas como la entente cordial. Pero todavía quedaba el Imperio ruso quien en 1907 (después de la dolorosa derrota contra Japón en 1905) firmaba un acuerdo con Gran Bretaña relativo a las tierras fronterizas con Persia y Afganistán, creando así la TRIPLE ENTENTE.SISTEMA DE ALIANZAS 


No obstante, para comprender el camino que llevó a la Gran Guerra es necesario que reparemos en otras transformaciones de fondo que van  alterar de manera decisiva el mundo que transitaba del siglo XIX al XX, así como en una serie de CRISIS que precedieron al conflicto.
                                                       



SIN NOVEDAD EN EL FRENTE (1930). EL HORROR DE LAS TRINCHERAS



 RESUMEN DE LA 1º GUERRA MUNDIAL
 




SUBMARINOS EN LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

 




TANQUES DURANTE LA GUERRA
 


LA ARTILLERÍA

 


Para todos aquello que queráis profundizar del tema, particularmente en lo referido a las grandes batallas (recuérdese Ypres) así como al armamento empleado en el conflicto resulta de interés la consulta del siguiente blog, así como de esta página.

De el mismo modo si alguno quiere escuchar una buena canción os recomiendo escuchar una canción de la banda Radiohead dedicada a la memoria de Harry Pach, el último de los veteranos de este conflicto que falleción en el 2009, así como a todos aquellos que dearon sus vidas en dicho conflicto. La letra dice algo así:

Soy el único que logro sobrevivir
Los otros murieron cuando cayeron
Ante una emboscada
Vinieron de todos lados
Dadles a vuestros líderes armas y dejad
Que ellos combatan por si mismos
He visto demonios levantarse del suelo
He visto el infierno en la misma tierra
Lo próximo serán químicos, pero ellos nunca aprenderán.

 




Lecturas sobre la Iª Guerra Mundial: Una princesa en Berlín de Arthur Solmssen




La Alemania de entreguerras es una época fascinante,y considero “Una princesa en Berlín” uno de los libros que mejor retratan tal época. Muy curioso, en una de las tomas de contacto del protagonista con el mundo obrero marxista, a la zona este de Berlín, conoce a ni más ni menos que a Bertolt Bretcht. Es la historia de un norteamericano que tras participar en la Gran guerra del catorce vuelve a Berlín a principios de la década de 1920. Se rodeará con gente acomodada, pero también con personas con menos ingresos, con gente que cojeará de las más diversas ideologías, por supuesto sin ser citadas-nadie es de nada-. Será un partícipe neutral en mundo agonizante que cree que tiene esperanza- el mundo berlinés digo- donde será recipiente de multitud de confesiones, susurros y algún que otro grito desesperado.
Vemos una Alemania en ruinas económica y moralmente. Industriales y banqueros, muchos de ellos judíos aunque no todos, aprovechan la crisis – ¿os suena? para ganar más dinero. Generan tal inflacción que el pan por la noche se compra con un billete 100000 veces el valor que el de la mañana anterior. Paro, hambre, movilizaciones callejeras, Weimar es un evidente fracaso. La república democrática surgida de la paz de Versalles es una triste charada- sin dinero toda democracia es una charada; sin dinero todo lo es-. La democracia liberal, pues, agoniza, en las calles y la agitación es más que evidente. Comunistas y Anarquistas amenazan al estado. El estado liberal ve como su invento anestesiante, colocar a la socialdemocracia en el poder, a fracasado. Los obreros no comen, pues, entonces,  no pican el anzuelo. Unos peligrosos bastiones nacionalistas amenazan el estado por la otra orilla ideológica desde Baviera. Hitler
El estado lo intenta pero es una marioneta de los ricos industriales, banqueros y de la torpe Sociedad Internacional de Naciones. El marco se devalúa y los alemanes se empobrecen por segundos El estado va a caer y sus dirigentes, las clases altas, deben decidir a quién le dejan el poder para impedir la anarquía. A los comunistas o a esa incognita con bigote y flequillo que seguro será maleado cuando se apoltrone en el poder. Cualquier cosa mejor que los comunistas, piensan. Véase la reseña así como otras novedades en el siguiente enlace.

Otra gran novela es la de Joseph Roth, El busto del emperador. Magnífica novela de un Roth obsesionado con la disgregación del imperio austro húngaro como el origen de todos los males europeos, nos habla de como antes de la primera guerra mundial el imperio unificaba muchas de  las naciones de la europa central y del este, todos los soldados portaban el mismo  uniforme, ya fueran de Polonia, Austria o Hungria. Cada una era diferente del resto, cada una seguía sus costumbres, sus ritos, su emblema en la solapa del citado uniforme, todo bajo la mirada del emperador. Tras la guerra todo se hunde, salen naciones independientes de debajo las piedras, la estabilidad ya será cosa del pasado. Época de cambios continuos. Por último, una muy buen selección de libros sobre el conflicto la encontramos en la Casa del Libro.

Para terminar una magnífica presentación del profesor Juan Diego con aspectos sumamente interesantes.

lunes, 28 de marzo de 2011

LA DIMENSIÓN NATURAL, CULTURAL Y SOCIAL DEL SER HUMANO


  1. Somos naturaleza y cultura.
  2. El origen de la vida y la evolución de las especies
  3. La evolución humana la antropogénesis.
  • La evolución natural: el proceso de hominización: bipedismo, cambio en la estructura del pie, modificación de la columna, liberación de las manos, aumento de la capacidad craneal, etc. Ahora bien, ¿qué explica verdaderamente la aparición de la inteligencia? Posiblemente procede de una mutación genética que dio entre unos individuos que fueron capaces de aprovechar favorablemente dicha mutación.
  • La evolución cultural: el proceso de humanización (caza, descubrimiento del fuego, largo aprendizaje, aparición del comportamiento social y aparición del lenguaje).

      4. La dimensión socio-cultural
  • La cultura: funciones, elementos culturales, cultura y sociedad. ¿Es posible desarrollarse como individuo sin vivir en sociedad? Sobre el mito de los niños salvajes y el proceso de socialización resulta de interés el siguiente enlace.
  • Individuo y sociedad. Sobre la intervención social puede ser sugerente la siguiente lectura.
     Para terminar, acerca de la problemática filosófica inherente a la naturaleza del hombre resulta sugerente la siguiente selección de citas hecha por la profesora María Jesús Gorraiz. Del mismo resulta interesante el acercamiento a la figura de Arnold GEHLEN.



martes, 15 de marzo de 2011

LA CONSOLIDACIÓN DEL LIBERALISMO EN ESPAÑA

A continuación os presento un tema que podéis encontrar en el siguiente enlace I, y II. así como otros dos en los que podéis encontrar una selección de textos y un cuadro en el que aparecen las principales formaciones políticas del periodo que nos ocupa.

La consolidación del liberalismo (1833-1868) 

1.  Las regencias, liberalismo y guerra carlista 

1.1.  Los liberales en el poder 

A la muerte del rey Fernando VII (1833), su viuda, María  Cristina, se  encargó de la regencia hasta que Isabel II, nacida en 1830, alcanzase la mayoría de edad.  Pero los  partidarios  de Carlos María Isidro, procedentes de los  sectores absolutistas más  intransigentes, no aceptaron el testamento de Fernando VII y se alzaron en armas contra la  regente, que se vio obligada a buscar el apoyo de los liberales  Los tres primeros años de regencia sirvieron para que los  liberales moderados, algunos de ellos retornados del exilio, fueran  afianzándose en la política (Martínez de  la Rosa). Al principio, el instrumento político fue una carta preconstitucional, el Estatuto Real,  que  establecía  unas  Cortes bicamerales (Estamento de Próceres, de nombramiento real, y Estamento  de  Procuradores,  elegido indirectamente con un censo electoral  muy  reducido: 0,15%), carentes de iniciativa  legislativa  y que sólo  pueden deliberar sobre los  asuntos planteados en los decretos reales o solicitar a la Corona una proposición de ley. 

La guerra  civil y la  desastrosa situación  económica  provocaron, ya en 1835,  sublevaciones de las milicias urbanas, que exigían una ampliación de las libertades políticas  y del sufragio, y reclamaban la entrega del poder a políticos progresistas como José M.  Calatrava y Mendizábal.  En 1836, una revuelta contra la regente, organizada por  suboficiales del ejército (el  motín del Palacio de la Granja), obligó a María Cristina a  ofrecer de nuevo el poder a los  progresistas y a aceptar la puesta en vigor de la  Constitución de 1812. Aunque,  inmediatamente, los progresistas redactaron una nueva carta magna (Constitución de 1837) con algunos cambios respecto de la de 1812 que la hacían bastante más moderada. 

En la Constitución de 1837 los progresistas renuncian a alguno de  sus principios básicos en favor del programa de los moderados y de la propia corona. Progresistas son: la declaración de la Soberanía nacional,  que aparece en el preámbulo; el  reconocimiento de los  derechos individuales, entre los  que  destaca la libertad  de expresión (art.2); la no confesionalidad del Estado (art.11); la elección popular de los ayuntamientos (art. 70) y la Milicia Nacional (art.77). Concesiones al moderantismo son: la ampliación de poderes del monarca: iniciativa legislativa;  facultad  de convocar,  suspender y disolver las Cortes; nombramiento y  separación de  los ministros; la sanción y promulgación de las leyes (arts. 36, 26, 47, 46); la estructura bicameral de las  Cortes, con un Senado  mixto, de elección y nombramiento regio, y un Congreso de Diputados de elección directa y censitaria (arts. 13, 15, 23). 

Con este marco constitucional  se  pudieron promulgar algunas leyes  revolucionarias,  como la supresión de la obligación de pagar diezmos a la Iglesia, la eliminación de aduanas  interiores, la desamortización (venta en subasta) de los bienes patrimoniales de la Iglesia, la desvinculación de los mayorazgos y la supresión de los gremios para favorecer el  crecimiento de la industria.  Finalizada la guerra carlista, un gobierno dirigido por el moderado Pérez de Castro  intentó nuevamente limitar las reformas y la participación  de las clases medias  urbanas, promulgando una Ley de Ayuntamientos que suprimía el derecho de los ciudadanos a elegir  a sus alcaldes, que pasaban  a ser de nombramiento gubernativo. Hubo nuevas  sublevaciones populares y María Cristina se  vio obligada a renunciar a la regencia. Las Cortes eligieron como regente al general Espartero, reciente vencedor de los partidarios de Carlos María Isidro, los carlistas. El general Espartero, que contaba con el apoyo de los  liberales progresistas, gobernó hasta 1843 de manera  dictatorial,  reprimiendo a los  moderados y sin someterse nunca al Parlamento. Espartero se ganó el rechazo de todos: su política radicalmente librecambista ponía en  peligro la incipiente industria catalana, por lo que los fabricantes textiles de Cataluña, aunque mayoritariamente liberales, rechazaron la política del Gobierno. Al movimiento catalán se  unió la oposición de los vascos, que habían visto cómo, por su apoyo a los carlistas, la Ley Paccionada de 1841 reordenaba los fueros vasconavarros. Además, los  políticos liberales moderados, que habían sido desplazados del poder en 1840, comenzaron a organizar su ataque al Gobierno.  Algunos sectores liberal-progresistas (los demócratas), que habían apoyado inicialmente a Espartero, se enfrentaron a él pues no aceptaban las formas autoritarias y  represivas del regente, aunque se hiciesen en nombre del liberalismo. En 1843 se inició una revuelta militar encabezada por Narváez que hizo caer al Gobierno. Espartero huyó  y se  exilió en Londres. No regresó a España hasta 1849. 

1.2.  La Primera Guerra Carlista (1833-1840) 

La Primera Guerra Carlista fue, en realidad, una guerra civil. Los carlistas, absolutistas  intransigentes y partidarios de los derechos hereditarios del hermano de Fernando VII, Carlos María Isidro, se enfrentaron a la regente María Cristina. En el otro bando se situó un  grupo de liberales y de absolutistas más moderados, los isabelinos, que aceptaron a Isabel  II como heredera de su padre. Mientras los isabelinos  defendían el liberalismo con sus reformas  (proceso desamortizador,  nueva política unificadora, abolición del régimen gremial), los carlistas aglutinaban a los partidarios  del  Antiguo  Régimen o  a  quienes se  sintieron perjudicados por el proceso reformista: el clero, el pequeño campesinado, el artesanado y los  territorios de régimen foral. El carlismo sólo prendió en los medios  rurales de la  zona vasconavarra, la Cataluña interior y el Maestrazgo; los grandes centros urbanos quedaron fuera de su control. El carlismo, por otra parte, mostró una gran pobreza ideológica: su lema Dios, patria,  Rey y Jueces,  resumido en el binomio Trono  y Altar, definía toda la teoría oficial política.  A  estos elementos se sumó la defensa del foralismo. 

Los carlistas se hicieron fuertes en el norte de la Península. El general carlista Ramón Cabrera, acompañado  por el pretendiente a la Corona, llegó en una  expedición desde la  zona del Maestrazgo hasta las puertas de Madrid (Expedición Real  de 1837). El coronel  Tomás de  Zumalacárregui consiguió organizar el ejército rebelde y consolidó  el poder  carlista en el País Vasco. La muerte de este célebre caudillo militar, acaecida en junio de 1835 durante el sitio de Bilbao, puso fin a la tendencia ascendente del carlismo en la región  vasconavarra, donde había cosechado sonadas victorias contra las tropas isabelinas. A partir de 1835, la victoria del ejército isabelino obligó a Carlos María Isidro a huir a Francia. En 1839, el general isabelino Baldomero Fernández Espartero y el general carlista Rafael  Maroto mantuvieron conversaciones que culminaron en el Convenio de Vergara, que supuso la finalización de la Primera Guerra Carlista.  El acuerdo  garantizaba la conservación de algunos derechos forales y reconocía los empleos y grados del ejército carlista. El  pretendiente don Carlos no aceptó el convenio y se exilió en Francia. 

2.  La década moderada 

El general Ramón María Narváez puso fin, mediante un pronunciamiento militar, a la regencia de Espartero. Proclamada mayor de edad a los 13 años, Isabel II asumió el trono  de España (1843) y encargó la formación de gobierno al partido moderado, liderado por el  propio Narváez (1844). Con el apoyo de los sectores burgueses más conservadores, el partido moderado  gobernó durante diez años con mano dura. Derogó la Constitución de 1837 y redactó otra nueva en 1845. La mayoría de los artículos de la Constitución de 1845 son la transcripción literal de la Constitución de 1837; sin embargo, los cambios revisten una gran importancia: su preámbulo no hace explícita mención a la soberanía nacional, sino que se plantea el carácter  compartido de la soberanía (Cortes con el Rey); se reafirma el carácter confesional del Estado (Art.11); el Senado,  de nombramiento real y vitalicio, adquiere mayor relevancia que el Congreso (Arts.14 y  17); se incrementan los poderes del  rey con  el nombramiento  de  senadores y mayor libertad en materia matrimonial; no se contempla el Poder Judicial, sino sólo la  Administración de Justicia, limitando así su independencia (Art.67); se suprime la Milicia Nacional. Por otra parte, una serie de disposiciones legislativas complementarias suprimieron o restringieron elementos básicos de los progresistas: se restringe el censo electoral a menos de 100.000  personas; se capacita al  gobierno  a nombrar directamente  a los alcaldes en los municipios de más de 2.000 habitantes; se exigen elevados depósitos para editar un periódico
y se suprimen los jurados populares para los delitos de prensa.  El edificio de la Administración española fue levantado y perfeccionado a lo largo de la  gran época moderada. 

La actual organización ministerial data de esta época (Consejo de  ministros,  Presidencia).   La administración regional se basó en la nueva división provincial (49) realizada  en 1833 (Javier de Burgos). En 1834  las provincias se dividieron en  partidos judiciales. Se estableció,  así, una administración homogénea, con las mismas autoridades que tienen el  mismo poder y ejercen iguales funciones: el Gobernador Civil, representante del gobierno y  delegado del rey, los  delegados provinciales de cada ministerio, y la Diputación Provincial (creada por Mendizábal), con una función consultiva.   La administración municipal estaba dirigida por el  alcalde, de nombramiento  gubernamental, y por el ayuntamiento, formado por los concejales electos.  La organización judicial, basada en una jerarquía de jueces, se acomodaba a la división  administrativa:  jueces de paz (municipios),  jueces de  primera instancia (partidos judiciales), audiencias territoriales y Tribunal Supremo.   Otras reformas importantes se recogen en nuevas leyes: Ley Fiscal, Código Civil y 
Código Penal, Ley de Sociedades por Acciones. Los políticos moderados intentaron un acercamiento a la Iglesia, enemistada con el  régimen liberal desde la desamortización de 1836. En este sentido, en 1851 se firmó un convenio de colaboración con el Vaticano por el que la Iglesia recuperaba muchos de sus  privilegios y era autorizada para intervenir en la enseñanza. En 1844 se creó la Guardia Civil, cuerpo policial de  carácter militar destinado a  mantener el orden en las zonas rurales y que, en la práctica, aseguraba el derecho a la propiedad de los terratenientes en el campo.  

Los gobiernos de la Década Moderada favorecieron los negocios financieros  (construcción de obras públicas, provisión de material del ejército, promociones  inmobiliarias, etc.) en los que participaban políticos y personajes relacionados con el poder  y, en ocasiones, miembros de  la familia real. La  corrupción y el autoritarismo de los  gobiernos  moderados hicieron que, en 1854, las clases populares dieran su apoyo a un alzamiento liberal de carácter progresista que planteaba renovar este ambiente político. 

3.  El bienio progresista 

El llamado Bienio Progresista se inició con un pronunciamiento militar, conocido como  “la Vicalvarada” porque tuvo lugar en los cuarteles de Vicálvaro de Madrid. Su instigador fue otro general, Leopoldo  O’Donnell, líder del partido Unión  Liberal. En  este alzamiento, de carácter revolucionario, participaron también  amplios sectores liberales y populares de ciudades como Zaragoza, Barcelona y Madrid. El movimiento no pretendía destronar a la reina Isabel II, enemiga declarada del constitucionalismo, sino forzarla a admitir las reformas democráticas interrumpidas en 1844.   Después de “la Vicalvarada”, Isabel II pidió al general progresista Espartero que  formara gobierno, con lo que volvieron a adoptarse las medidas radicales que habían caracterizado la etapa de la regencia de Espartero. Se comenzó a elaborar una nueva carta  constitucional que finalmente no fue puesta en práctica, por lo que se conoce como “nonnata”. Los jesuitas fueron expulsados de España, bajo la acusación de conspirar con los  antiliberales, y se prohibieron las  procesiones y las manifestaciones externas del culto católico. 

Otra medida importante del gobierno de Espartero fue la aplicación de una segunda  desamortización (1855), que supuso el embargo de los bienes comunales de los municipios. Las consecuencias de  esta medida fueron, en parte, beneficiosas,  porque se pusieron en cultivo tierras que antes eran improductivas. Pero esta desamortización también provocó un empeoramiento de las condiciones  de vida de los jornaleros y los agricultores que tenían  pocas tierras, para quienes estos terrenos (de los que obtenían frutos, leña, pastos, etc.) servían como complemento de su economía.  Del año 1855 es también la Ley de Ferrocarriles, a partir de la cual se planificó la red ferroviaria que tanta  importancia tuvo en  el desarrollo del  capitalismo español, y la regulación del sistema bancario español. 

4.  La Unión Liberal y la crisis 

El Bienio Progresista terminó por la reacción de los liberales  moderados y las presiones de la Corona y de los sectores eclesiásticos. Narváez se puso de nuevo al frente del Gobierno, y comenzó un largo período caracterizado por el predominio de tres sectores sociales en la política: los terratenientes, los militares conservadores y la Iglesia. En estos años se sucedieron los gobiernos  de los generales Narváez y O’Donnell, este último con  unas posiciones más  moderadas que en 1854. Desde entonces los liberales exaltados quedaron  marginados del Gobierno. En este período destacan la paralización de la  desamortización de 1855, el reconocimiento a la Iglesia de muchas de sus prerrogativas y  privilegios tradicionales, la dura represión contra las revueltas campesinas llevada a cabo por la Guardia Civil, cuerpo que fue fortalecido con recursos materiales y humanos, y, por  último, el establecimiento de prácticas electorales que tuvieron como resultado la corrupción del sistema político, como la institucionalización de la compra de votos, los pucherazos — añadir o sacar votos de las urnas— y la creación de un sistema de caciques locales que, a cambio de cargos u otros beneficios, controlaban las elecciones, a menudo fraudulentas. 

El período  de mayor prosperidad  durante esta etapa conservadora coincidió con el gobierno del general O’Donnell (1858-1863), conocido como “Gobierno largo”, ya que fue el  de mayor duración de todo el siglo XIX: cinco años. Este gobierno se benefició de una época de buenas cosechas y de expansión comercial, gracias a las bases coloniales de Cuba y de Filipinas. Además, en aquellos años tuvo lugar una guerra civil en Estados Unidos, la guerra  de Secesión (1861-1865), que favoreció la exportación de productos españoles. 
En este período también se inició una política exterior a imitación de las grandes  operaciones coloniales de las potencias europeas de la época, aunque no tuvo  la misma envergadura. En este  sentido, se  enviaron tropas a Cochinchina, que hoy forma  parte de Vietnam, para defender a los  misioneros  españoles; algunas  expediciones militares  destinadas  al norte de África, que  partieron de las plazas  españolas de Ceuta y Melilla,  acabaron en una guerra abierta contra el sultán, en la que el ejército español triunfó en las famosas batallas de Los Castillejos y Wad-Ras; se ocupó militarmente Santo Domingo,  aunque poco después se perdió; se envió un ejército a Méjico dirigido por el general Prim,  que consiguió fama como militar cuando tomó la ciudad portuaria de San Juan de Ulloa y,  como diplomático, al decidir la retirada española de México (1862).  En 1864 volvió Narváez a gobernar, entregando el Ministerio de Gobernación a  González Bravo. Frente a la política conservadora de los moderados, crecían en España las aspiraciones a mayor libertad y derechos civiles. La política moderada respondía con represión a las demandas de libertad. Tras la destitución de los profesores universitarios  republicanos Castelar y Sanz del Río, y las protestas estudiantiles que siguieron, el Ejército  actuó con gran  violencia (noche de San Daniel). Hubo nuevos pronunciamientos  progresistas alentados por el general Prim que llevaron a una represión durísima, con el  fusilamiento de los  sargentos del  cuartel de  San Gil. La muerte de O´Donnell y Narváez  incrementaron el aislamiento del trono.  

La crisis  política estuvo acompañada por una crisis económica con varias  manifestaciones: paralización de las construcciones ferroviarias, quiebras  bancarias, carestía del algodón en rama, malas cosechas y alza de los precios del trigo, etc.  En esta situación, la corte de Isabel II y la propia reina se desprestigiaban día a día y el  malestar social llevaba a una alianza de progresistas y demócratas, concretada en el Pacto de Ostende (1866) que incluía un acuerdo para destronar a Isabel II.

LOS FÓSILES DE HERTO


En junio de 2003, la revista científica de Nature daba un espaldarazo que parecía definitivo a la tesis según la cual los actuales humanos procederíamos del noreste de África. Y este origen se remontaría como máximo a 200.000 años. Allí, por lo tanto, habría una clase de homínidos que podríamos considerar como nuestros más recientes ancestros comunes. Los autores del trabajo intentan dar una fecha más precisa, a saber 160.000 años atrás. 

Contemporánea de tal grupo de homínidos sería el conocido grupo conocido como neandertales clásicos. La tesis es que estos últimos serían anatómica, genética y morfológicamente totalmente diferentes. Entre otras cosas, como el resultado de la diferencia de orígenes. Los neandertales procedían de Europa y son descendientes del Homo Heidelbergensis, mientras que los que aquí nos interesan son descendientes de la especie africana conocida como Homo rhodesiensis. Suele enfatizarse que el destino de ambos grupos no tendría alguna intersección.

No es ésta, sin embargo, la tesis de Erik Trinkaus para quien sería factible un hipotético entrecruzamiento que daría como resultado una suerte de regresión anatómica-morfológica traducida, por ejemplo, en el hecho de que la mandíbula de un sapiens de hace 35.000 años presentaba más rasgos arcaicos que las mandíbulas de otros fósiles anteriores. Ahora bien, este descubrimiento de Erik Trinkaus en Rumanía no sólo entraría en contradicción con los estudios genéticos indicativos de que la mitocondrias de los humanos carecerían de presencia genética heredada de los neandertales, sino que el hecho mismo de que el resto hallado sea una mandíbula debilita la tesis:bel paleontólogo español Eduardo Carbonell ya señaló en su momento que este descubrimiento que este tipo de restos presentan una gran variabilidad estructural.

Ahora bien, la supuesta exclusión de la hipótesis de que el neandertal haya contribuido de manera significativa a la configuración de los modernos humanos conduce a una reinterpretación del mapa descriptivo del origen de nuestra especie.

Entonces ¿los fósiles de Herto representan definitivamente al moderno Hono sapiens? La respuesta de White  y de su equipo es matizada: nos hallaríamos en presencia del más antiguo representante de nuestra especie, no del Sapiens Sapiens, sino del Homo sapiens idaltu.

A continuación os presento una serie de enlaces que os serán de gran interés, espero... 






miércoles, 23 de febrero de 2011

DESCARTES Y EL RACIONALISMO

A continuación os presento una serie de materiales que pueden ser de gran ayuda para trabajar el autor en cuestión, así como para reflexionar un poco sobre lo comentado en clase:

  • Por último os cuelgo una muy buena presentación.
Descartes
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Respecto a la película que podemos visionar el próximo jueves, 3 de marzo, os planteo la posibilidad de ver MATRIX. La película Matrix se ha convertido en un clásico de la ciencia-ficción y en una película que no puede faltar en la programación de filosofía en bachillerato, y el por qué es lo que intentaré justificar a continuación. Uno de los temas fundamentales de la historia del pensamiento occidental ha sido y es la contraposición entre apariencia y realidad; ¿es la realidad idéntica a lo que aparece a nuestros sentidos? ¿Hay algo más tras la realidad que tenemos ante nuestros ojos? ¿Vivimos encadenados a una realidad que no es la auténtica? Todas estas preguntas no nos las hacemos en nuestra vida cotidiana, y quizá no puede ser de otro modo, ya que como digo a mis alumnos/as, ya es bastante compleja la vida y suficientes problemas nos abordan como para complicarnos más nuestra difícil existencia con preguntas un tanto “estúpidas” acerca de la realidad. Sin embargo, la filosofía es lo que tiene, puede “perder el tiempo” planteándose preguntas como éstas, sin la presión social de tener que encontrar un respuesta única y definitiva.

Para trabajar bien la película sería necesario leer el siguiente dossier que, sin duda, os permitirá sacar mayor provecho a la misma.
 
"Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia".
Es hora de morir.
Roy Batty
(Blade Runner, 1982)


martes, 8 de febrero de 2011

La Crisis Del Antiguo Régimen En España

LA VUELTA AL MUNDO EN 80 DÍAS

En relación con la lectura del libro de JULIO VERNE debéis preparar a las siguientes cuestiones:
  • 1.1.c y e
  • 1.3.b y d
  • 1.4.d
  • 1.5.a
  • 1.6.c y e
  • 1.7.e
  • 2.2.a
  • 3.2 a, b y c
  • 3.3. c,e y f
  • 3.4.a,c,d y e
  • 3.5.d

LA LLEGADA DEL LIBERALISMO A ESPAÑA (II)



Antes de nada, os recomiendo reviséis la entrada del 14 de enero de 2011. Concretamente los videos que allí aparecen colgados.

Responde con brevedad y exactitud a las siguientes cuestiones:

  1. Explica la labor de las Cortes de Cádiz: Constitución de 1812 (principios ideológicos) y reformas emprendidas para desmantelar las estructuras del Antigu o Régimen.
  2. La conjura de El Escorial y el motín de Aranjuez. Explícalos. 
  3. Define: la guerra de la Convención, Paz de Basilea, Tratado de Fontainebleau, guerra de las Naranjas, Trafalgar, pacto de san Ildefonso, afrancesados, batalla de Bailén y estatuto de Bayona.
  4. Consecuencias de la guerra de la Independencia.
  5. Explica las causas de la emancipación de nuestras colonias.
  6. ¿Qué problema planteó el regreso de Fernando VII? 
  7. Explica en qué consistió el Manifiesto de los Persas. ¿Cuáles fueron los argumentos expuestos por los privilegiados para solicitar la vuelta al absolutismo? ¿A qué crees que se debió, en un principio, la actitud titubeante de Fernando VII?
  8. ¿Qué razones crees que permiten explicar  el retorno al Antiguo Régimen? ¿Cuáles son los principales problemas a los que tuvo hacer frente Fernando VII y su gobierno?
  9. ¿Qué modalidad adoptó la oposición frente a la nueva situación? ¿Cuáles eran los sectores más descontentos?
  10. ¿Fue prematura la introducción del liberalismo en España?
  11. ¿Se hubiera impuesto sin la intervención francesa?
  12. ¿Existía en España una sociedad civil capaz de erigir un orden liberal?
  13. ¿Qué otras opciones mejores se te ocurren pudieron haberse dado a principios del siglo XIX?
  14. ¿Qué razones llevaron al rey a convertirse en un monarca constitucional? Enumera las principales medidas impulsadas por el Trienio. ¿Cuál fue la actitud del rey hacia el nuevo régimen?
  15. ¿Por qué Fernando VII designaba a los doceañistas o moderados como presidarios? ¿Qué medidas impulsaron estos moderados, y que al final les acabaría distanciando definitivamente de los liberales que habían protagonizado la revolución (ahora llamados exaltados), para ganarse al rey y a la aristocracia?
  16. ¿Qué razones explican el que el liberalismo moderado acabara también granjeándose la enemistad de la Iglesia?
  17. ¿Cuáles son las causas de la debilidad del Estado liberal?
  18. ¿Por qué los liberales temían a la democracia?
  19. Fíjate bien en El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros: ¿Cómo aparecen los miembros de la Iglesia? ¿Cómo se retrata a los liberales que van a morir? ¿Quiénes ocupan el papel principal en la representación? ¿Qué símbolos los identifican? ¿Sabes quién fue Mariana Pineda?
  20. ¿Qué razones crees que llevaron a la oposición antiliberal campesina-clerical-absolutista a respaldar las proclamas realistas que se desencadenaron el verano de 1822?
  21. ¿Por qué en 1823 nadie defendió el régimen liberal? ¿Gracias a qué Fernando VII logró hacerse con las rienda de la situación? Enumera las principales medidas impulsadas por Fernando durante la llamada ominosa década.
  22. ¿Qué fueron los pronunciamientos?
  23. Una situación tan penosa como en la que se encontraba el país exigía abordar políticas de modernización, pero ¿por qué fracasaron dichas políticas?
  24. Explica en qué consistió la Pragmática Sanción.
  25. Explica el origen de las guerras carlistas.
 Para poder preparar convenientemente este cuestionario debéis serviros del libro texto y del siguiente TEMA. No obstante, si tenéis culaquier duda podéis comentármelo en clase.

miércoles, 2 de febrero de 2011

2011 UN AÑO DE CENTENARIOS. Actividad extra 4º ESO

Lo que en un principio os planteo es la realización de un trabajo sobre dos de los aragoneses ilustres de quienes este año celebramos su efemérides: Miguel Servet (posiblemente el aragonés más internacional) y Joaquín Costa. 

El próximo 8 de febrero se cumple el primer centenario de la muerte de Joaquín Costa Martínez, político, jurista, economista e historiador español, considerado el mayor representante del movimiento intelectual decimonónico conocido como Regeneracionismo. Costa se doctoró en Derecho en 1872 y en Letras en 1875. Fue profesor auxiliar en la Universidad Central, cargo al que renunció en protesta por la política educativa de la Restauración junto a Francisco Giner de los Ríos y otros miembros de la Institución Libre de Enseñanza. Entre 1880 y 1883 dirigió el Boletín de esa institución laica de enseñanza en la que también impartió clases. Estudió las raíces populares del derecho consuetudinario español y escribió Colectivismo agrario (1898), una dura crítica de la destrucción por las desamortizaciones y otras prácticas de ancestrales sistemas de propiedad comunal. Joaquín Costa contó con la colaboración de grandes figuras de la cultura y la sociedad españolas (de Miguel de Unamuno a Emilia Pardo Bazán) para redactar uno de sus títulos clásicos: Oligarquía y caciquismo como la forma actual de gobierno en España: urgencia y modo de cambiarla (1901), encendida denuncia de la corrupción del sistema político canovista de la Restauración que supuso la marginación del aragonés de los centros políticos del sistema. Además de la obra citada, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes les ofrece una Carta de Joaquín Costa a Benito Pérez Galdós (29 de junio de 1907) y el texto de José María Blázquez titulado Joaquín Costa y la historia de la España Antigua.


Por su parte, Miguel Servet da nombre a calles, institutos y al mayor hospital en cartera de servicios de Aragón. Su aportación a la ciencia con el descubrimiento de la circulación pulmonar es más conocida por los especialistas que por los ciudadanos de a pie, que lo enmarcan en su faceta de investigador sin entrar en mucho detalle.Pero Miguel Servet fue mucho más que eso, fue un hombre profundamente moderno y adelantado en su tiempo que promovió ideas relacionadas con la libertad de conciencia y pensamiento y la razón y tolerancia que más tarde tuvieron su eclosión en la Revolución Francesa. 

El trabajo en cuestión se realizará de este modo: 

  • Debéis optar por uno de los dos personajes y elaborar un informe sobre su vida, obra y legado de una extensión máxima de diez carillas a mano u ordenador.
  • Para ello debéis utilizar únicamente la fuente que os indico: Miguel Servet, Costa.
  • Al final os examinaréis por escrito del personaje en cuestión.
  • Fecha de entrega: 3 de marzo de 2011

A VUELTAS CON EL CONTRACTUALISMO

¿Cómo sería la vida del ser humano si no hubiera leyes ni gobierno? Las teorías contractualistas surgen en el mundo con el ascenso de...